El diseño industrial es una disciplina que se dedica a crear y mejorar productos y materiales abarcando su proceso completo de conceptualización , fabricación en serie, uso y fin de vida útil.

Decidí estudiarlo un poco a ciegas. Sabía que optaría por una ingeniería, pero no tenía claro qué rama escoger. Entonces, cuando descubrí la carrera me gustaron sus ideas y lo que en ella se trataba, y aunque es verdad que tiene alguna carencia, proporciona numerosos recursos para poder moverte en el mundo y busques tu especialidad.

El grado llegó hace algunos años a España, y en él se trabajan, por un lado, temas de obligatorio conocimiento para todo ingeniero (matemáticas, física, etc.), y por otro, las distintas fases del proceso de diseño. Veámoslas con algo de detenimiento:

1. Definición estratégica: ¿Que necesidad queremos satisfacer? ¿Qué hay ya en el mercado? ¿A qué publico nos dirigimos? En la primera fase se detecta una carencia o posible mejora en la sociedad, o incluso, se crea una nueva necesidad (un gran ejemplo que estudiamos fue AquaService, generando un nuevo mercado antes inexistente de dispensadores de agua). Es por tanto muy importante un análisis de mercado.

2. Diseño de concepto: Mediantes distintas técnicas de creatividad y softwares adecuados como 3Dmax, se llegan a posibles soluciones de producto, y se elige el concepto según su viabilidad, su eficacia y la opinión de posibles usuarios, entre otros.

3. Diseño de detalle: Se desarrolla el concepto elegido de manera precisa con planos y softwares correspondientes (Rhinoceros, Solidworks, AutoCad…). Las maquetas y los prototipos son de gran ayuda.

4. Verificación: Preparación de su lanzamiento al mercado: Normas, ensayos, pruebas de uso, etc.

5. Producción en serie: Controles de calidad, optimizaciones de cadenas de suministros…

6. Mercado: Se comercializa el producto y se comprueba su correcta distribución y desarrollo. También debe recibir un marketing correspondiente.

7. Fin de vida útil: Se trata del reciclaje o de reutilización del producto, ya sea total o de alguna de sus partes. Debe ser planificada y lo más óptima posible.

Parecía poco, ¿verdad? Las asignaturas de la carrera van tratando cada parte del proceso, o herramientas para varias partes. Muchas de ellas están en la siguiente tabla:

Por último, en el Trabajo de Final de Grado decidí explorar más el tema del Marketing digital, para aprender más sobre un ámbito con gran potencial e interés. De este modo, elaboré un plan de lanzamiento para el taburete de la primera imagen.

De esta manera, mi valoración final de mi carrera se puede resumir en estos puntos:

– La carrera aporta valiosas herramientas para crear buena parte de productos

– Facilita las especializaciones mediante las menciones, aunque requiere formación adicional y profundización en alguno de sus sectores

– Es muy práctica: aunque hay asignaturas teóricas con exámenes de estudiar, muchas de ellas son evaluadas mediante proyectos o exámenes prácticos

– Estos proyectos, aunque no son tan precisos como uno real, enseñan y dan una idea a cómo es el trabajo de un diseñador

– Desarrolla de manera notable las competencias transversales, algo muy importante en el mundo actual: pensamiento crítico, resolución de problemas, trabajo en equipo, etc.

Estoy bastante contento con mi elección, y me ha servido no solo para aprender mucho sobre el diseño, sino también para disponer de recursos y habilidades muy transferibles a otros sectores.

Por todo ello, y a modo de conclusión, tras acabar la carrera decidí tomarme un año para acercarme al entorno laboral y a estudiar cosas independientemente, mientras decido sobre mis sobre mis planes de futuro y la especialización si hiciere falta. Estoy convencido de que fue la decisión correcta. Ansío ya saber qué me deparará mi futuro laboral. ¡Gracias por la lectura!

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